Héctor Abad Faciolince sobre la verdad y la mentira.

«La verdad suele ser confusa; es la mentira la que tiene los contornos bien definidos». HAF en Traiciones de la memoria.

Esta frase es absolutamente cierta en relación a lo que dice el piloto. Cuando yo evocaba ese «recuerdo inventado» siempre escuchaba al piloto con voz clara, con una dicción perfecta y sin apenas sonido ambiente; él decía «Armero es un mar de silencio y soledad», lo cierto es que el piloto no sólo decía otra cosa, sino que las circunstancias eran, lejos de diáfanas y precisas, ambiguas y dubitativas: «….Armero no existe……es un playón……un mar de lodo….Armero no existe». El «recuerdo inventado» es equiparable a la mentira, a la ficción de mi memoria de niño, la recreé en perfectas condiciones, con contornos definidos, el concepto era bello y claro, potente y poético al mismo tiempo; la verdad, lo que el piloto realmente dice es más prosaico, tiene unas fronteras formales poco claras y se contradice (al decir primero que es un playón y luego que es un mar de lodo). Sin embargo la belleza de la realidad me abruma, aunque también la reconstrucción que hace mi cabeza, la reinterpretación de mi infancia.

Ese «Armero no existe» ahora lo tengo clavado, como si por un momento dijese que ese Armero que conocimos nunca existió, el no dice que ha dejado de existir, dice que no existe, es un invento, una fantasía.
A veces pienso si sólo ha existido en mi cabeza.

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